Enciendan los monitores

Reseña sobre  Lo más lindo que hay en Búsqueda
Primero hay que familiarizarse con nombres como epub o mobi, que son algunos de los formatos con los que se edita el libro digital. Después hay que confiar en que se va a leer como un volumen impreso y que se podrán pasar las páginas, hacer anotaciones en el margen, buscar en el índice o resaltar alguna parte del texto.


Enciendan los monitores


Primero hay que familiarizarse con nombres como epub o mobi, que son algunos de los formatos con los que se edita el libro digital. Después hay que confiar en que se va a leer como un volumen impreso y que se podrán pasar las páginas, hacer anotaciones en el margen, buscar en el índice o resaltar alguna parte del texto. Si bien nada de esto es una rareza para los lectores uruguayos, el libro digital aún se mira con cierto recelo, como si estuviera destinado solo a los snobs tecnológicos.
Cada vez más, las editoriales están ofreciendo la versión digital de sus libros impresos, pero en Uruguay aún no hay ninguna que se arriesgue a publicar solo en ese formato. Un paso más  adelante está Argentina, donde hay pocas pero audaces experiencias de editoriales íntegramente digitales. Una de ellas es la editorial independiente Outsider, que publicó este año Lo más lindo que hay, un libro de cuentos del escritor y periodista uruguayo Pablo Silva Olazábal.
Outsider surgió hace cinco años como editorial tradicional, con libros en papel, orientada hacia la publicación de autores emergentes junto con otros que ya tenían una trayectoria. Pero muy pronto comenzaron a sufrir los problemas de las editoriales pequeñas. “La mayor cantidad del dinero se lo queda el librero y el distribuidor. Y aunque se tenga una buena distribución, si no se tiene un buen contacto con el librero, el título no lo ve nadie y nadie lo compra”, le dijo a Búsqueda Valeria Iglesias, editora de Outsider.
Con este panorama, Outsider dejó de publicar hasta que en 2014 sus responsables decidieron evitar la distribución y publicar solo en formato digital. “Otra de las decisiones para personalizar el proyecto fue la de editar solo cuentos. Acá en Buenos
Aires hay editoriales que se especializan en narrativa, pero publican un 90 % de novelas y un 10 % de cuentos. Pensamos que había que hacer ese recorte, igual que sucedió con la poesía, que se hizo más fuerte cuando aparecieron editoriales exclusivas para ese género”.
Para Iglesias, hay una larga tradición de cuentistas en el Río de la Plata que se debe mantener. Además, por su extensión, el cuento ofrece una mayor facilidad de lectura en pantalla que una novela. “Pensábamos que no íbamos a tener muchos autores porque en general todos quieren ver su libro en papel. Pero comencé a hacer invitaciones y tuve buenas respuestas de escritores con material nuevo”.
Outsider le paga el 30 % del precio de tapa al autor y destina el resto de las ganancias para los gastos de la editorial y para un fondo con el que hacen una pequeña edición en papel cuando se llega a las 400 descargas. “Al revés de lo que sucede habitualmente, el papel lo usamos como complemento del e-book”, explicó Iglesias.
En el sitio eloutsider.org se pueden comprar los libros de la editorial, que salen entre 25 y 35 pesos argentinos.

●● Lo más lindo. Una de las respuestas que obtuvo Iglesias fue la de Pablo Silva
Olazábal, quien le acercó Lo más lindo que hay, un volumen de cuentos que en 2014 había obtenido una mención de honor en el concurso Lolita Rubial, de Banda Oriental, y otra mención en los Premios Anuales de Literatura del Ministerio de Educación y Cultura.
Silva Olazábal conduce de lunes a viernes La Máquina de Pensar, un programa cultural en Radio Uruguay del Sodre, y es autor de Entrar en el juego (relatos), Conversaciones con Mario Levrero (entrevistas) y de la novela La huida inútil de Violeto Parson, entre otras obras.
Los doce cuentos que integran el volumen Lo más lindo que hay transitan por un mundo cotidiano y reconocible. Algunos evocan episodios de la infancia o de la pubertad, que suelen ubicarse a la hora de la siesta, en ese momento entre el aburrimiento y el deseo de lo prohibido.
Así ocurre en El retrato del abuelo, protagonizado por un adolescente en plena lucha contra una arañita que se trepa por un cuadro y la creciente atracción hacia su tía. “Sentía, punzándome en el bajo vientre, la presencia de Lucrecia, o mejor, de su cuerpo palpitando con vehemencia unos metros atrás”, piensa el protagonista en medio de su batalla.
Hay cuentos en que los personajes comparten protagonismo con unos zapatos “de salir” (Zapatos blancos) o con paraguas que mantienen un juego de distancias y acercamientos (Sincronía de paraguas). Y hay otros muy breves e intensos como La vida amorosa de Telonius Monk, sobre un hombre con una tristeza espesa que se termina rompiendo en varios pedazos.
“El fútbol en la playa, y encima con lluvia, es lo más lindo que hay”, dice uno de los personajes del cuento que le da título al volumen. Es una historia elaborada con la parsimonia de una conversación de boliche que va desenvolviendo algo tan obvio como el encanto y la crudeza de la vida.
Con pocos trazos y con una aparente sencillez, Lo más lindo que hay ofrece un conjunto de personajes y situaciones disfrutables y con el sabor de algo que alguna vez se pudo haber vivido.
El volumen tiene una edición cuidada, algo destacable para quienes igualan lo digital a la mala calidad. “El libro digital pasa por todo el proceso editorial, como el de papel: edición, corrección, diagramación. Lo que sucede es que hoy es fácil autoeditarse y hay libros que no siguen ese proceso”, dijo Iglesias sobre su trabajo en Outsider.

●Proceso lento.
En Latinoamérica los lectores aún se aferran a los libros en papel. “No creo que el ámbito editorial en estas latitudes vaya a competir con el libro impreso en lo inmediato. En todas las ferias hay seminarios y foros sobre el libro digital y se admite que la tecnología se viene, porque uno no puede ser un dinosaurio, pero cuesta entrar. Y si cuesta entrar en España, cuesta más en el resto de Iberoamérica”, comentó a Búsqueda
Boris Faingola, quien está al frente de una distribuidora y es presidente del Grupo Iberoamericano de Editores.
Asiduo participante de las más importantes ferias del libro, Faingola afirma que hay solo dos países donde el libro digital se está comercializando y va camino a competir con el libro en papel: Estados Unidos y Gran Bretaña. “Tienen entre 30% y 40 % del mercado. En el resto de los países europeos, incluidos Italia, España, Francia y Alemania, está entre un 3% y un 8 %. En América del Sur, el porcentaje del mercado del libro digital está en el 1% o el 2%”.
Para Faingola, las pequeñas editoriales están sufriendo en Uruguay lo mismo que en Argentina. “Para llegar a las librerías y tener el libro exhibido, hay que consignarlo.
La consignación se instaló con la llegada de las editoriales transnacionales y los libreros lo tomaron como norma. Cuando se consigna el libro hay que pagar la factura, pero después no se sabe cuándo la librería va a venderlo y cuándo se recibirá el dinero. Esto es un problema para las pequeñas editoriales”.
Por ahora, el libro digital no tiene un gran avance en Uruguay y sigue siendo un complemento de la edición en papel. Y tampoco los autores parecen tener mucho entusiasmo por ver su nombre y su obra solo en pantalla. Alguna diferencia se está notando con el Plan Ceibal, que hizo un convenio con Primaria y Secundaria para que los libros de literatura que figuran en los programas y algunos libros infantiles estén íntegros en las computadoras.
Pero todo indica que por ahora los términos epub y mobi seguirán formando parte de ese lenguaje extraño que usan los que tienen una tablet, un Kindle o el último de los Iphones.

Silvana Tanzi

Búsqueda 11 junio 2015